La pasión inútil. La lectura como simulacro de la inmortalidad de Miguel Semán (en papel)
Hay un misterio en la lectura, un misterio cuya contemplación puede ayudar, no para explicar, sino para captar otros misterios en la vida de los hombres, escribió Simone Weil. La lectura cambia la relación entre nosotros y el mundo y es preciso compaginar las lecturas de uno con las de los demás. Amar a los otros como a uno mismo significa “tener con cada uno la relación de una manera de pensar el universo con otra manera de pensar el universo”. El libro egipcio de los muertos dice: “No he cerrado mis oídos a las palabras justas y verdaderas”, por lo tanto, no he sido sordo a quien grita en silencio para ser leído de otro modo.
Roger Chartier dijo que leer era escuchar a los muertos con los ojos. Por eso siempre se escribe hacia donde uno no está. Y escribir un libro sobre la lectura es algo así como ausentarse de la propia ausencia.


